Cuento | Noche de octubre
Relato de la obra 'Arena' (2026)
Carlos apagó las luces del automóvil, suspiró fuerte y arrojó el cigarrillo hacia la calle. Miré mi reloj de pulsera: tres diez de la madrugada. Aquella era una noche fría de otoño, densa, suspendida por la niebla nocturna. Tomé el móvil y le escribí a Dafne; le dije que ya estábamos ahí. Carlos y yo no dijimos nada durante el camino. Lo habíamos hablado todo antes de que Dafne me enviara el mensaje pidiéndome que fuera por ella, mientras estábamos en casa de Edna y su familia, festejando a Fabio. Durante la reunión, le expliqué a Carlos que Dafne había sido mi novia durante mi último año de secundaria, que había sido ella quien me hizo olvidar a Gema.
La noche era particularmente fría. Había un silencio extraño y extendido; los ladridos de los perros se escuchaban lejanos, aislados en la oscuridad de las calles. Carlos bajó del coche y desmontó la escalera del toldo. Escuché una ventana abrirse y vi, en lo alto, la carita de Dafne sonriéndonos. Colocamos la escalera frente a ella y comenzó a bajar portando una maleta mediana de color rosa. Carlos, susurrando, le pidió que la aventara. Ya en tierra, Dafne me sonrió feliz y me abrazó fuerte por un momento. Quitamos la escalera y corrimos hacia el automóvil, riendo todos, como adolescentes. Carlos arrancó el motor y salimos de ahí.
—¡Lo hicimos! —dijo Dafne—, ¡no puedo creerlo!



